Inicio Blog

«

»

CANNABIS Y ADOLESCENCIA: «PODEMOS NO SER ESCLAVOS DE NUESTROS IMPULSOS».

30731096 - young girl lighting up a joint with lighter

“La labor del psicoterapeuta es acompañar al adolescente en este camino de «darse cuenta de». Tal y como dice el vídeo «Impuls» podemos no ser esclavos de nuestros impulsos. Para ello, aconsejamos trabajar el pensamiento crítico con iniciativas que ayuden al joven a reflexionar”.

“Buscamos que el joven sospese el grado de libertad que anhela y el grado de libertad que le permite el cannabis”.

Esta semana, Albert Soldevilla y Alejandra Escura, psicólogos colaboradores del INSTITUT D’ASSISTÈNCIA PSICOLÒGICA I PSIQUIÀTRICA MENSALUS, lanzan un claro mensaje a todos los jóvenes sobre el consumo de cannabis, e invitan a promover el pensamiento crítico a través de cuestiones y acciones.

 

Antes de empezar, Albert y Alejandra os invitan a ver este video:

«Impuls»

 

¿Por qué en la adolescencia existe más riesgo de consumo?

La capacidad para el control de impulsos se halla en el córtex prefrontal. El cannabis se salta las órdenes de dicha área y dificulta que el consumo sea el resultado de un pensamiento elaborado. Si a ello le sumamos que, en la adolescencia, el lóbulo frontal aún es inmaduro, el riesgo de consumo y adicción aumenta. Además, la necesidad por sociabilizar característica de esta etapa y la posibilidad que ofrece el porro de ritualizar el consumo con el grupo de iguales, convierten al cannabis en el gran protagonista.

¿Fumar para relacionarse mejor?

Bien, esto es discutible.

Fijaros, es muy curioso. Los jóvenes encuentran en el cannabis un canal para relacionarse pero, en realidad, el cannabis disminuye la actividad del sistema nervioso central, enlenteciendo así el pensamiento y la capacidad de reacción. El «pasarse el porro» es la conducta que aparentemente funciona como nexo y conexión con los amigos pero, ¿qué sucede con aquella parte de la sociabilización que depende del diálogo y de la capacidad de escucha? Esta es una de las grandes incongruencias del consumo de cannabis.

 

¿Qué más busca el adolescente en el consumo de cannabis?

El joven busca constantemente independencia y libertad. La reivindicación de ideas propias y modos de actuación son especialmente significativos en esta edad.

Ahora bien. Cuando le preguntamos al adolescente que consume a diario: «¿puedes dejar de fumar?», «¿puedes decir “me fumaré uno y basta”?», la respuesta flaquea de veracidad. Así pues, la capacidad por decidir libremente queda en entredicho. Esta es otra de las grandes incongruencias entre el deseo del adolescente y la realidad. Preguntas de este tipo son un choque entre la fantasía y la objetividad. De hecho, cuestiones así son las que permiten salir de la pre-contemplación («yo no tengo ningún problema») para dirigirse hacia la contemplación («acepto que algo decide por mí»).

La labor del psicoterapeuta es acompañar al adolescente en este camino de «darse cuenta de». Tal y como dice el video «Impuls» podemos no ser esclavos de nuestros impulsos. Para ello, aconsejamos trabajar el pensamiento crítico con iniciativas que ayuden al joven a reflexionar.

 

¿De qué tipo de iniciativas estamos hablando?

Por ejemplo, podemos pedirle que apunte datos tan sencillos como el número de porros que fuma al día durante una semana y valore si es más de lo que desearía, las actividades que ha dejado por fumar, las que sí ha hecho pero no ha disfrutado como quisiera, aquellas otras que quedan perjudicadas por la misma razón (como estudiar o el deporte), etc.

También podemos pedirle que valore los efectos que provoca en él el porro y si es realmente la sensación que busca (muchas veces aparecen contradicciones como en el caso de las habilidades sociales), que piense qué pasaría si no fumara, o si cree realmente que es capaz de dejarlo. En definitiva, buscamos que sospese el grado de libertad que anhela y el grado de libertad que le permite el cannabis.

 

Tras la reflexión, ¿qué más podemos hacer?

Bien. Nosotros proponemos entrar en una fase de experimentación en la que se realicen pequeñas pruebas.

Por ejemplo, animamos al adolescente a no fumar en un momento en el que está habituado a hacerlo, y preste atención a cómo se siente. También le aconsejamos que intente realizar una actividad diferente (una actividad que, cuando fuma demasiado, no puede hacer) y valore el resultado (puede que le sorprenda).

Así mismo, también le invitamos a buscar espacios sociales en los que no exista el cannabis y, una vez experimentados, piense en el nivel de diversión y satisfacción conseguidos. De este modo quizás aparezcan conversaciones más interesantes de lo esperado o sienta un nivel de conexión con el grupo que, fumando, no experimenta.

En definitiva, a través de generar insight, abrimos una puerta a opciones olvidadas o no intentadas que empoderan al joven y le ayudan a relacionarse con sus iguales de un modo sano y satisfactorio.

 

Para terminar, ¿qué consejos pueden ayudar a los padres a abordar el tema del consumo de cannabis con sus hijos?

Es importante establecer una comunicación abierta con los hijos que evite el conflicto. De este modo, hablar sobre el consumo no se convertirá en un tema tabú que termine en discusión.

Hoy hemos resaltado un elemento clave: el pensamiento crítico. Por ello, recordamos a los padres la importancia de fomentar la reflexión a partir de aumentar la capacidad de “darse cuenta de” del joven, conocer muy de cerca sus deseos y necesidades, así como servir de guía en el camino hacia la toma de decisiones.

Muchas gracias Albert y Alejandra.

Entrevista realizada por Maria Teresa Mata .

 

 

 

mensalus-generic

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*