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El trastorno de ansiedad en adultos y sus terapias

trastorno de ansiedad y sus terapias

La ansiedad es una respuesta natural del individuo necesaria para la supervivencia. Este mecanismo de defensa nos advierte de la existencia de un peligro y vela por preservar nuestra integridad física y mental.

Ahora bien. El problema aparece cuando esta protección no nos acompaña, todo lo contrario, nos limita e, incluso, pone de manifiesto peligros que no son reales. Es entonces cuando la ansiedad deja de funcionar como un aviso y ella misma se convierte en el propio peligro.

Esta semana, el equipo del INSTITUT D’ASSISTENCIA PSICOLOGICA I PSIQUIATRICA MENSALUS, nos habla sobre qué es la ansiedad, cuáles son los principales Trastornos de Ansiedad y nos presenta las bases de la terapia para la ansiedad en adultos.

 

Psicóloga Barcelona

Qué es el Trastorno de Ansiedad

El Trastorno de Ansiedad es un término que abarca distintas expresiones de un trastorno mental. Por ello, primero debemos diferenciar la ansiedad como síntoma o la ansiedad como trastorno. En el caso del trastorno la funcionalidad del individuo se ve seriamente perjudicada.

Entre los principales Trastornos de Ansiedad destacan la Agorafobia, el Trastorno de Ansiedad Generalizada, el Trastorno de Ansiedad Social y el Ataque de angustia (panic attack). Todos ellos se tratan desde un trabajo psicoterapéutico y, en aquellos casos que sea necesario, desde un abordaje psiquiátrico.

El trastorno de ansiedad en adultos: la crisis de angustia

Concretamente, el ataque de angustia es uno de los principales trastornos que consultan en busca de ayuda. Este trastorno se define por la presencia de crisis de angustia inesperadas recurrentes. De estas crisis, al menos una va seguida (durante un mínimo de un mes) de inquietud o preocupación persistente por la aparición de nuevas crisis o sus consecuencias, y/o por un cambio significativo y desadaptativo en el comportamiento.

Entre los síntomas que pueden aparecer en una crisis de angustia destacan:

  • Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca
  • Sudoración
  • Temblores o sacudidas
  • Sensación de ahogo o falta de aliento
  • Sensación de atragantarse
  • Opresión o malestar torácico
  • Náuseas o molestias abdominales
  • Inestabilidad, mareo o desmayo
  • Miedo a morir
  • Sensación de entumecimiento u hormigueo
  • Escalofríos o sofocaciones

En general, ¿cómo puede afectar la aparición de la ansiedad en la vida del individuo?

Con la presencia de ansiedad pueden aparecer dificultades a nivel físico, psicológico, conductual, cognitivo y relacional. Veamos los síntomas asociados:

  • A nivel físico: taquicardia, palpitaciones, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, cansancio, sudoración, sensación de mareo e inestabilidad, molestias digestivas, náuseas, vómitos, alteraciones de la alimentación, rigidez muscular, hormigueo, etc.
  • A nivel psicológico: inquietud, agobio, sensación de amenaza o peligro, inseguridad, sensación de vacío, sensación de extrañeza o despersonalización, temor a perder el control, recelos, sospechas, incertidumbre, dificultad para tomar decisiones, etc.
  • A nivel de conducta: estado de alerta e hipervigilancia, bloqueos, torpeza o dificultad para actuar, impulsividad, dificultad para estarse quieto y en reposo, etc.
  • A nivel cognitivo: Dificultades de atención, concentración y memoria, aumento de los descuidos, preocupación excesiva, tendencia a recordar sobre todo cosas desagradables, rumiación, pensamientos distorsionados e importunos, incremento de las dudas y la sensación de confusión, susceptibilidad, etc.
  • A nivel social: irritabilidad, dificultades para iniciar o seguir una conversación, verborrea, quedarse en blanco y no poder reaccionar ante una pregunta o respuesta, dificultades para expresar una opinión, temor excesivo a posibles conflictos, etc.

La terapia para la ansiedad

Para tratar la ansiedad, tal y como decíamos al principio, debemos diferenciar la ansiedad como síntoma o la ansiedad como trastorno.

Concretamente, si hablamos de ansiedad como respuesta a cualquier problemática (ansiedad como síntoma), será especialmente importante que detectemos qué pensamientos provocan su aparición y la retroalimentan llegando a generar un alto nivel de incomodidad. Así mismo, será importante detectar en qué contextos se agudiza dicha sintomatología y, por lo tanto, los pensamientos asociados. Este primer ejercicio de introspección dotará a la persona de autoconocimiento y, con ello, de mayor control (los pensamientos dejarán de ser totalmente automáticos).

Una vez detectados los pensamientos que alimentan la ansiedad, el trabajo irá dirigido a generar nuevos pensamientos constructivos que faciliten la aparición de emociones alternativas al miedo y la alerta continua. Así mismo, relacionar los motivos que han originado la batería de pensamientos negativos y han desatado mecanismos de defensa disfuncionales, será un trabajo que, paralelamente, ofrecerá respuestas al paciente.

 

Mª Teresa Mata

 

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