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10 Ejemplos de inteligencia social

10 ejemplos de Inteligencia Social

La Inteligencia Social es aquella parte de la inteligencia relacionada con la capacidad de establecer conexiones sanas y productivas desde las que existe una co-responsabilidad. Todo ello con el fin de garantizar el equilibrio en la convivencia.

La Inteligencia social es una habilidad innata de todos los seres humanos imprescindible para lograr un bienestar personal en los distintos contextos vitales.

Esta semana, el equipo del INSTITUT PSICOLÒGIC I PSIQUIÀTRIC MENSALUS, nos presenta el concepto de Inteligencia Social y sus principales funciones.

Psicóloga Barcelona

 

Funciones de la Inteligencia Social

 

La Inteligencia Social tiene como objetivo aumentar la calidad de vida del individuo facilitándole herramientas que le permitan obtener relaciones personales exitosas. Por exitosas entendemos interacciones que respeten su persona, velen por sus intereses y los de los demás, generando así un incremento de conciencia y conocimiento del entorno (comprendo dónde vivo y con quién me relaciono), y un aumento del sentimiento de identidad de un grupo (la familia, el trabajo, los vecinos, el barrio, el equipo deportivo, etc.).

 

10 ejemplos de Inteligencia Social

 

Para ser inteligente socialmente es necesario entrenar las habilidades propias de la Inteligencia Emocional y resaltar aquellas que, de un modo más específico, juegan un papel importante.

Cuando todos estos ingredientes se ponen en marcha se evidencian dos procesos que, claramente, muestran qué es la Inteligencia Social:

  • La toma de responsabilidad y el conocimiento de la responsabilidad ajena: en toda comunicación existe una co-responsabilidad, no una responsabilidad única. La Inteligencia Social contempla que, cada usuario, debe conocer qué papel juega él y el otro con el fin de permitir y permitirse, acompañar y dejarse acompañar. Todo ello garantiza que las relaciones sean equilibradas, no supongan un exceso de carga mantenida en el tiempo y faciliten el crecimiento personal de ambas partes.
  • El respeto por la propia necesidad y la necesidad del otro: para que la co-responsabilidad sea posible, previamente es necesario que la persona sea consciente de cuáles son sus necesidades, qué busca en el otro, qué espera obtener, al mismo tiempo que respete qué puede o no puede ofrecer la otra parte.

Dicho esto, Daniel Goleman en su libro “Inteligencia Social” describió 8 elementos más que, en sí, son un ejemplo de Inteligencia social. Veamos de cuáles se trata:

 

  • Empatía primordial:es la capacidad relacionada con detectar las expresiones emocionales de los demás.
  • Sintonía: es la capacidad de prestar atención al otro desarrollando una escucha activa y completa. Cuando esta atención es mutua, es entonces cuando existe un diálogo interpersonal auténtico. Esta capacidad también puede aplicarse a uno mismo (estar en sintonía con los pensamientos, las emociones y las acciones).
  • Exactitud empática:esta habilidad responde a la capacidad de comprender los motivos que están detrás de los sentimientos detectados a través de la empatía primordial y la sintonía.
  • Cognición Social: consiste en el conocimiento de las reglas que rigen el funcionamiento de un grupo.
  • Sincronía:es la capacidad de interpretar rápidamente los signos no verbales, aquella información que agiliza la interacción promoviendo preguntas y respuestas.
  • Presentación personal:es la capacidad de transmitir la impresión adecuada de nosotros mismos según las circunstancias. El carisma es una de sus características.
  • Influencia:consiste en causar una impresión favorable en el otro de tal modo que despierte calidez y confianza.
  • Interés por los demás: refleja la motivación en la comunicación, en los mensajes, en el receptor, en el resultado de la interacción. El interés es una radiografía de la implicación que uno quiere tomar en el camino y el resultado del momento social.

 

Cómo la trabajamos en Mensalus

 

Esta capacidad de relacionarse con los demás de forma armoniosa, eficiente y productiva se entrena en los procesos individuales psicoterapéuticos y de coaching. Así mismo, se trabaja especialmente en los entrenamientos grupales como los talleres de Habilidades Sociales, Life Coaching o Inteligencia Emocional en los que, las propias dinámicas y ejercicios despiertan:

  • El autoconocimiento y conciencia de necesidades
  • La expresión de estados anímicos, ideas y opiniones
  • El interés por el otro y la escucha activa
  • La empatía
  • La capacidad asertiva
  • La motivación por formar parte de una acción que implica al grupo
  • El refuerzo de la propia identidad y la comprensión de la identidad ajena

Mª Teresa Mata

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