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THE GIFT: Un cortometraje animado sobre el amor y las relaciones de pareja

pareja

«The Gift», de Julio Pot (Chile), muestra como un hombre se enamora de una chica y le entrega una esfera (su corazón). Ella lo acepta y, a partir de ese instante, empieza una historia de amor. Al principio todo son sonrisas y buenos momentos. La pareja comparte distintos escenarios repletos de felicidad. Lo más curioso es que ella, en todo momento, mantiene la esfera consigo…incluso cuando la relación da un giro de 180º.

En el siguiente post, desde INSTITUT D’ASSISTENCIA PSICOLOGICA I PSIQUIATRICA MENSALUS queremos compartir con todos vosotros este este emotivo corto y abrir una reflexión sobre la individualidad dentro de la relación de pareja.

 

 

El cortometraje

 

¿Llegan a terapia motivos de consulta relacionados con la historia que muestra el cortometraje?

Bien, podríamos diferenciar motivos de consulta en el contexto de terapia de pareja y en el contexto de terapia individual.

En el contexto de terapia de pareja, nos encontramos con motivos de consulta relacionados con la no comunicación de necesidades individuales y el desgaste que ello conlleva entre otros. Tal y como hemos visto en el corto, la falta de diálogo repercute seriamente en la relación hasta el punto que, un día, el malestar explota.

Así mismo, en terapia individual acuden personas que, como el protagonista, no saben cómo hacer frente a la ruptura (proceso de duelo) y sufren las consecuencias que generaron las dinámicas establecidas durante la relación. En este caso, hemos observado algo muy significativo: entregar el “corazón” y, con ello, la totalidad del propio ser.

¿Qué simboliza esta entrega de la totalidad del “corazón”?

Con la entrega de la esfera el autor simboliza la falta de atención hacia uno mismo y la incapacidad por mantener la mirada en más de un foco: yo, el otro, y el resto de contexto vital.

Mantener la atención en los tres focos garantiza un mayor conocimiento sobre el propio sistema de creencias, los sentimientos que generan dichas creencias (el impacto emocional), la realidad que vive la persona que tenemos delante (sus pensamientos y emociones), el escenario donde la interacción sucede, etc.

Toda esta información es importante que la conozcamos pero, aún más, que tengamos estrategias para su gestión. De lo contrario, puede suceder lo que muestra la historia: que descuidemos nuestras necesidades y lleguemos al límite (en este caso, el bloqueo y el aislamiento).

Así pues estamos viendo que, en las relaciones de pareja, la entrega al otro puede descuidar el propio cuidado. ¿A qué se debe?

Muchas veces está relacionado con el propio concepto de cuidar.

La creencia de que “cuidar al otro” implica únicamente “cuidar al otro”, es la principal cuestión. Lo que comentábamos de mantener la atención en los tres focos es una visión muy rica y completa sobre la realidad que vive el ser humano, pero, por desgracia, está poco arraigada en nuestra cultura (podemos encontrar muchos significados en la religión, la tradición familiar, etc.)

Para recordar la importancia de escuchar las propias necesidades y atender simultáneamente a los demás, veamos una comparación muy simple que puede servirnos de ejemplo:

Cuando subimos a un avión y la tripulación explica la normativa de seguridad, uno de los mensajes que traslada es el siguiente:

«Asegúrese de tener su máscara ajustada antes de ayudar a otros pasajeros. Los pasajeros que viajan con niños deben colocarse su máscara y luego colocársela a los niños».

Si un pasajero quiere ayudar a los demás, de nada sirve si primero no atiende a su necesidad de respirar. Si su máscara se lastimara o existiera cualquier problema con el oxígeno, no podría obviarlo, debería solucionarlo antes de seguir con su labor.

Cuando hablamos de las relaciones personales podemos hacer un paralelismo con la necesidad de respirar y fijarnos cómo son nuestras “constantes vitales”, cómo la interacción con los distintos contextos las modifican, cómo todo ello nos hace sentir, etc., al mismo tiempo que atendemos a las “constantes vitales” de las personas que nos acompañan.

Al final del video vemos como la nueva pareja entrega media esfera en lugar de la esfera entera. ¿Cómo podemos interpretar este mensaje?

El corto muestra la importancia de relacionarnos preservando nuestra individualidad.

Esta realidad nos recuerda el tópico de “la media naranja”. Muchas veces escuchamos aquello de “llevo tiempo buscando a mi media naranja”. Desde el romanticismo podemos entender el sentido de esta expresión y relativizar su significado pero, si en realidad analizamos la carga cultural y educacional que contiene, nos damos cuenta de cómo muchas relaciones han crecido desde la visión de “soy media naranja y necesito de otra mitad para ser completo”.

Como terapeutas animamos a la persona a sentirse naranja entera para compartir su totalidad con otra naranja completa. Tal y como hemos comentado en anteriores posts, este es el único modo de sacar el máximo jugo, nutrirse mutuamente y construir un presente y un futuro funcionales.

¿Y cómo ayuda este concepto de naranja entera al individuo?

Como personas completas tendremos mucho más que ofrecer, nos sentiremos más capaces y todo ello preservará nuestra autoestima. El querernos como naranjas enteras en lugar de presentarnos como “mitades” nos ayudará a ganar seguridad ante la gestión de adversidades que se presenten en el terreno sentimental.

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