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¿Qué es la Mediación?

La mediación es un proceso de resolución de conflictos a través de una tercera persona imparcial e independiente que actúa como facilitador de la comunicación y el alcance de acuerdos y soluciones pactadas para satisfacer los intereses de las partes en disputa.

Este tipo de proceso es muy habitual y eficaz en los casos de separación y/o divorcio, pero también se hace extensible a otros conflictos familiares o en diferentes ámbitos como el escolar, vecinal, etc.

En cualquier caso, el objetivo final de la mediación es poder llegar a soluciones del conflicto en las que todas las partes salgan satisfechas y con la menor repercusión emocional posible, a través de la comunicación y el diálogo pacífico, evitando tener que llegar a procesos contenciosos o judiciales en según qué casos.

¿Qué papel juega el mediador?

Mediacion Familiar_20142157_sEl mediador es un profesional especialista de la resolución de conflictos, que actúa con absoluta imparcialidad facilitando el acercamiento en los intereses comunes y la negociación en los puntos en disputa.

  • Aporta elementos que regulan la comunicación y el diálogo pacífico y basado en el respeto.
  • Facilita que las partes encuentren un espacio para argumentarse y exponer sus sentimientos, necesidades y puntos de vista.
  • Promociona la participación en la búsqueda del consenso, evitando a la confrontación.
  • Contribuye a generar un clima de cooperación y facilita fórmulas para en la búsqueda conjunta de acuerdos, aunque sean de mínimos, que resulten duraderos y satisfactorios para todos, sin que haya ganadores ni perdedores.

Mediación familiar:

Mediacion Familiar_11307310_sSobre todo estaríamos hablando de situaciones de separación y/o divorcio: No se trata de terapia de pareja, dado que se recurre a la mediación cuando ya se ha tomado la decisión de finalizar la relación. El objetivo principal es conseguir acuerdos pactados y beneficiosos para las dos partes, evitando al máximo las repercusiones emocionales para la pareja y, sobre todo, para los hijos.

 
 

A través de la mediación se pretende llegar a acuerdos consensuados, a través del diálogo respetuoso y evitando la tensión que conlleva un proceso de separación, sobre todo en el momento que hay hijos y que hay que tomar decisiones en cuanto a la custodia, régimen de visitas, pensiones etc. La mediación permite que estos temas los resuelva la propia pareja, tomando ellos las decisiones respecto a sus hijos/as en lugar de que sean unos abogados o un juez quien las dictamine.

De esta forma las decisiones se toman teniendo en cuenta las necesidades de los menores, sin que éstos sean utilizados como parte de una negociación. La colaboración de las partes en la búsqueda de soluciones y el consenso en los acuerdos alcanzados, fortalece al propio acuerdo y a las responsabilidades que genera en los padres, y garantiza el diálogo post separación respecto las decisiones futuras sobre la educación y el bienestar de los hijos.

A parte, se evita el desgaste emocional, y sus repercusiones de cara a la relación futura como padres, así como gasto económico, que representa cualquier negociación a través de los juzgados.