TRASTORNO DE  ANSIEDAD EN NIÑOS Y JÓVENES

¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS DE ANSIEDAD?

Los seres humanos respondemos mediante reacciones defensivas e instantáneas ante aquello que es percibido como un peligro y que pone en riesgo nuestro bienestar, por lo que estas reacciones son adaptativas y protectoras del ser humano, ya que sirven para evitar exponernos a peligros y riesgos. No obstante, en el caso de la ansiedad, la respuesta no solamente no es adaptativa, sino que genera un severo malestar y  dificulta el funcionamiento. Las respuestas ansiosas se presentan con gran variedad de síntomas, desde miedo intenso, a elevadas preocupaciones, inquietud, etc. que son expresados mediante respuestas fisiológicas (palpitaciones, pulso rápido, respiración acelerada, sudoración…), cognitivas (preocupación, inseguridad, sensación de incapacidad, de pérdida de control, poca concentración…) y conductuales (paralización motora, hiperactividad, movimientos desorganizados, conductas de evitación…). Cuando manifestamos este tipo de respuestas ante situaciones inofensivas pero estresantes, expresamos una respuesta de ansiedad desadaptativa, presente en los trastornos de ansiedad. Los trastornos de ansiedad son de los problemas más frecuentes en la población infantil, con una prevalencia en dicha población de un 13%, con una gran variedad de presentaciones y casuísticas.

Tipos:

  • Fobias específicas
  • Trastorno de ansiedad social
  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Mutismo selectivo
  • Trastorno de ansiedad por separación
  • Trastorno de angustia
  • Agorafobia

¿CÓMO LO PODEMOS IDENTIFICAR?

Algunos de los síntomas presentes en casos de ansiedad en la infancia y la adolescencia son los siguientes:

  • Miedos intensos
  • Preocupaciones excesivas
  • Respuestas fisiológicas de mareo, sudoración, sofocos, fatiga, etc.
  • Conductas de evitación de las situaciones temidas
  • Pensamientos y conductas repetitivas
  • Dificultades para dormir
  • Alteraciones en los patrones de alimentación
  • Irritabilidad e irascibilidad
  • Inquietud motriz
  • Elevada labilidad emocional

OBJETIVOS DE LA INTERVENCIÓN

La intervención tiene como objetivo identificar los factores ansíogenos y favorecer el uso de herramientas y estrategias de manejo de las situaciones, tanto a nivel cognitivo, emocional y conductual, es decir, teniendo en cuenta los pensamientos, las emociones y las acciones. El objetivo principal es que se restablezca un buen funcionamiento en la vida cotidiana, que ha podido verse alterada por el trastorno.

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¿CÓMO TRABAJAMOS?

EVALUACIÓN PERSONALIZADA

En primer lugar, se lleva a cabo una evaluación psicológica del caso mediante distintos instrumentos (entrevistas, tests y cuestionaros estandarizados,  observación clínica, etc.) para poder establecer el diagnóstico para, posteriormente, establecer los objetivos personalizados que se pretenden alcanzar con la intervención.

TERAPIA PSICOLÓGICA INDIVIDUAL

En el tratamiento individual trabajamos para identificar la emoción de la ansiedad, sus implicaciones y fomentar el uso de técnicas de autoregulación (técnicas de relajación, de reestructuración cognitiva, etc.), así como desde el afrontamiento positivo (desensibilización sistemática). También se lleva a cabo un entrenamiento específico en  habilidades que ayuden a superar el trastorno, como por ejemplo, entrenamiento en asertividad, autoconfianza y autoestima.

INTERVENCIÓN FAMILIAR

La implicación de la familia se hace imprescindible, de manera que se forma y se entrena como parte del proceso terapéutico, hecho que ayuda notablemente al buen pronóstico del niño. Se dota a los padres de pautas y herramientas para afrontar situaciones de ansiedad, de forma que puedan ayudar a su hijo fuera del contexto de terapia.

COORDINACIÓN INTERPROFESIONAL

Se llevan a cabo coordinaciones con la escuela en el caso que sea necesario según la problemática, de manera que se realiza un trabajo conjunto con maestros, profesores y otros profesionales implicados en la tarea educativa del niño, como psicopedagogos, orientadores, profesores de educación especial, etc.  Asimismo, también se llevan a cabo coordinaciones con otros profesionales implicados en el bienestar del niño, como pueden ser logopedas, psiquiatras, etc.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

En algunos casos es conveniente complementar el tratamiento psicológico con un tratamiento farmacológico. El equipo de psiquiatras del centro trabaja coordinadamente con el equipo de psicólogos para poder hacer una valoración diagnóstica conjunta y alcanzar los objetivos terapéuticos definidos.

PSICÓLOGOS: TRASTORNO DE ANSIEDAD EN NIÑOS Y JÓVENES

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