Terapia para la ansiedad en adultos en Barcelona - Mensalus

Terapia para la ansiedad en adultos

¿Qué es la ansiedad?

psicologos-ansiedadLas respuestas de ansiedad son reacciones defensivas e instantáneas ante el peligro. Estas respuestas son adaptativas y protectoras del ser humano.

El problema de la ansiedad es una respuesta de miedo intensa, acompañada de preocupación e inquietud que expresamos con respuestas fisiológicas (palpitaciones, pulso rápido, respiración acelerada, sudoración…), cognitivas (preocupación, inseguridad, sensación de incapacidad, de pérdida de control, poca concentración…) y conductual (paralización motora, hiperactividad, movimientos desorganizados, conductas de evitación…).

Cuando manifestamos este tipo de respuestas ante situaciones inofensivas pero estresantes, expresamos una respuesta de ansiedad desadaptativa presente en los trastornos de ansiedad.

El Trastorno de Ansiedad en adultos es un término que abarca distintas expresiones de un trastorno mental. Por ello, primero debemos diferenciar la ansiedad como síntoma o la ansiedad como trastorno. En el caso del trastorno la funcionalidad del individuo se ve seriamente perjudicada.

Entre los principales Trastornos de Ansiedad destacan la Agorafobia, el Trastorno de Ansiedad Generalizada, el Trastorno de Ansiedad Social y el Ataque de angustia (panic attack). Todos ellos se tratan desde un trabajo psicoterapéutico y, en aquellos casos que sea necesario, desde un abordaje psiquiátrico.

Síntomas de la ansiedad

Concretamente, el ataque de angustia es uno de los principales trastornos que consultan en busca de ayuda. Este trastorno se define por la presencia de crisis de angustia inesperadas recurrentes. De estas crisis, al menos una va seguida (durante un mínimo de un mes) de inquietud o preocupación persistente por la aparición de nuevas crisis o sus consecuencias, y/o por un cambio significativo y desadaptativo en el comportamiento.

Entre los síntomas que pueden aparecer en una crisis de angustia destacan:

  • Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca
  • Sudoración
  • Temblores o sacudidas
  • Sensación de ahogo o falta de aliento
  • Sensación de atragantarse
  • Opresión o malestar torácico
  • Náuseas o molestias abdominales
  • Inestabilidad, mareo o desmayo
  • Miedo a morir
  • Sensación de entumecimiento u hormigueo
  • Escalofríos o sofocaciones

Con la presencia de ansiedad pueden aparecer dificultades a nivel físico, psicológico, conductual, cognitivo y relacional. Veamos los síntomas asociados:

  • A nivel físico: taquicardia, palpitaciones, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, cansancio, sudoración, sensación de mareo e inestabilidad, molestias digestivas, náuseas, vómitos, alteraciones de la alimentación, rigidez muscular, hormigueo, etc.
  • A nivel psicológico: inquietud, agobio, sensación de amenaza o peligro, inseguridad, sensación de vacío, sensación de extrañeza o despersonalización, temor a perder el control, recelos, sospechas, incertidumbre, dificultad para tomar decisiones, etc.
  • A nivel de conducta: estado de alerta e hipervigilancia, bloqueos, torpeza o dificultad para actuar, impulsividad, dificultad para estarse quieto y en reposo, etc.
  • A nivel cognitivo: Dificultades de atención, concentración y memoria, aumento de los descuidos, preocupación excesiva, tendencia a recordar sobre todo cosas desagradables, rumiación, pensamientos distorsionados e importunos, incremento de las dudas y la sensación de confusión, susceptibilidad, etc.
  • A nivel social: irritabilidad, dificultades para iniciar o seguir una conversación, verborrea, quedarse en blanco y no poder reaccionar ante una pregunta o respuesta, dificultades para expresar una opinión, temor excesivo a posibles conflictos, etc.

¿Cómo controlar la ansiedad?

Terapia psicológica individual

Para tratar la ansiedad debemos diferenciar la ansiedad como síntoma o la ansiedad como trastorno.

Concretamente, si hablamos de ansiedad como respuesta a cualquier problemática (ansiedad como síntoma), será especialmente importante que detectemos qué pensamientos provocan su aparición y la retroalimentan llegando a generar un alto nivel de incomodidad. Así mismo, será importante detectar en qué contextos se agudiza dicha sintomatología y, por lo tanto, los pensamientos asociados. Este primer ejercicio de introspección dotará a la persona de autoconocimiento y, con ello, de mayor control (los pensamientos dejarán de ser totalmente automáticos).

Una vez detectados los pensamientos que alimentan la ansiedad, el trabajo irá dirigido a generar nuevos pensamientos constructivos que faciliten la aparición de emociones alternativas al miedo y la alerta continua. Así mismo, relacionar los motivos que han originado la batería de pensamientos negativos y han desatado mecanismos de defensa disfuncionales, será un trabajo que, paralelamente, ofrecerá respuestas al paciente.

Tratamiento farmacológico

En algunos casos es conveniente complementar el tratamiento psicológico con un tratamiento farmacológico. El equipo de psiquiatras del centro trabaja coordinadamente con el equipo de psicólogos para poder hacer una valoración diagnóstica conjunta y alcanzar los objetivos terapéuticos definidos.

Terapia grupal

Los grupos terapéuticos constituyen un tratamiento complementario al psicológico individual y al psiquiátrico. El psicólogo, según las características y necesidades del paciente, y atendiendo al aprovechamiento que considere que podría hacer del grupo terapéutico, valorará su incorporación dentro de la terapia grupal.

 

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